Imponente, majestuosa y considerada una de las máximas expresiones del barroco mexicano, la Catedral Basílica de Zacatecas se ha convertido en uno de los principales símbolos turísticos y culturales de la entidad, cautivando a miles de visitantes que cada año recorren el corazón de la capital zacatecana.
Recientemente, un grupo de agencias de viajes de Guadalajara y representantes de medios de comunicación tuvieron la oportunidad de conocer este emblemático recinto como parte de un viaje de familiarización organizado por Méxima, iniciativa que busca fortalecer la promoción de los destinos mexicanos y acercar a los profesionales del turismo a experiencias auténticas y de alto valor cultural.

Ubicada en el Centro Histórico de Zacatecas, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO desde 1993, la catedral destaca por su extraordinaria fachada de cantera rosa, considerada una de las más bellas de América Latina por la riqueza de sus detalles ornamentales y la fusión de elementos europeos e indígenas que caracterizan su diseño.
La construcción del actual templo se desarrolló principalmente durante el siglo XVIII, convirtiéndose en una de las obras arquitectónicas más representativas del auge minero que vivió la ciudad gracias a la explotación de la plata.
Durante el recorrido, los visitantes pudieron admirar la monumental fachada principal, cuyos relieves, esculturas y símbolos religiosos reflejan la habilidad artística de los maestros canteros de la época.

Más allá de su valor religioso, la catedral representa una ventana al pasado de una ciudad que fue uno de los centros económicos más importantes de la Nueva España.
Para las agencias de viajes participantes, la experiencia permitió conocer de primera mano uno de los atractivos más emblemáticos de Zacatecas, así como identificar nuevas oportunidades para promover el destino entre viajeros interesados en la historia, la arquitectura y el turismo cultural.
La visita también puso de manifiesto la importancia de conservar el patrimonio histórico como un motor de desarrollo turístico, rodeada por plazas, callejones y edificios coloniales, la Catedral de Zacatecas continúa siendo el corazón de una ciudad que combina tradición, arte y legado histórico en cada rincón.

De esta manera Méxima fortalece la promoción de destinos nacionales y contribuye a que más viajeros descubran la riqueza cultural de Zacatecas, una ciudad donde la historia permanece viva y donde la catedral sigue siendo el gran referente de identidad y orgullo para sus habitantes.
