El Centro Cultural Breakout abrirá una nueva etapa para un antiguo espacio comercial con una propuesta que mezcla arte, espectáculos, tecnología y entretenimiento.

Después de nueve años sin actividad, un inmueble que durante años fue identificado por los tapatíos como una tienda Bodega Aurrera comienza a recuperar movimiento.

En avenida México 2040, en la zona de Chapultepec Norte, avanza la transformación que dará paso a Breakout, una propuesta que apuesta por convertir un edificio en desuso en un nuevo punto de encuentro para la ciudad.

El proyecto se encuentra actualmente en remodelación y contempla una primera etapa hasta febrero de 2027. La idea, de acuerdo con sus responsables, es que el espacio no dependa de una sola actividad, sino que reúna diferentes expresiones culturales y de entretenimiento.

La primera apuesta será de gran formato: “The Sistine Chapel Experience”, una exhibición itinerante dedicada a la Capilla Sixtina, cuya apertura está programada para el 22 de octubre de 2026.

La experiencia ocupará parte de los aproximadamente cinco mil metros cuadrados que conforman el inmueble. Las reproducciones de las obras fueron elaboradas en alta resolución y colocadas tomando como referencia las dimensiones y alturas de las pinturas que forman parte de la Capilla Sixtina.

La exposición funcionará todos los días de 11:00 a 20:00 horas. El boleto tendrá un costo de 300 pesos, mientras que la entrada VIP será de 450 pesos. Los organizadores calculan una afluencia de alrededor de 40 mil visitantes cada mes.

“Queremos que Guadalajara tenga un espacio donde convivan patrimonio, arte, tecnología, educación, entretenimiento y creatividad, con una programación permanente”, explicó Adán Delgado, representante creativo de Breakout.Más allá de la exhibición inaugural, Breakout prepara distintos espacios para ampliar la experiencia de quienes lleguen al inmueble.

Uno de ellos será SUM Breakout, un salón para 500 personas, con 250 lugares sentados, diseñado como una caja negra para recibir espectáculos y actividades de danza, teatro, cine y música. También se contempla desarrollar programación en conjunto con Cultura Guadalajara.

El acceso al inmueble no estará limitado únicamente a quienes compren boletos. El proyecto contempla zonas gratuitas, entre ellas un área de coworking donde será posible trabajar, tomar café o utilizar internet.

La intención es que el visitante pueda acudir incluso sin tener como objetivo principal asistir a una exhibición.

La programación incluirá propuestas para estudiantes, familias, turistas y la comunidad artística, además de clases magistrales de danza urbana impartidas por cinco coreógrafos, tres internacionales y dos nacionales.

Entre los eventos anunciados aparece también “Bad Bunny Experience by Luis the Boy”, programado para el 10 de octubre, con una propuesta enfocada en música y baile.

A esto se sumará Panic Park, que ocupará cerca de dos mil 500 metros cuadrados en la planta superior del inmueble. La experiencia de temporada funcionará del 8 de octubre al 8 de noviembre, con una expectativa de aproximadamente 25 mil asistentes.

La recuperación del edificio comenzó hace alrededor de 15 días y contempla una inversión cercana a cinco millones de pesos, además de los gastos correspondientes a la producción de cada exhibición.

Breakout no fue concebido para permanecer indefinidamente en este inmueble. Su concepto contempla una plataforma itinerante que posteriormente pueda trasladarse a otros espacios, mientras la programación se adapta a diferentes temporadas del año.

Para María del Refugio Plascencia Pérez, directora de Turismo, la recuperación representa una oportunidad para sumar un nuevo atractivo a Guadalajara y devolver actividad a un inmueble que durante años permaneció cerrado.

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