La obra del coreógrafo Damien Jalet llegará al Conjunto Santander del 10 al 12 de septiembre con una propuesta inspirada en mitos de Europa y México, interpretada por 20 bailarines.

¿Qué ocurre cuando el cuerpo intenta desafiar la gravedad y, al mismo tiempo, dialogar con una idea distinta del tiempo? Esa es una de las preguntas que atraviesan Omphalos, obra del coreógrafo belga-francés Damien Jalet, que llegará al Conjunto Santander del 10 al 12 de septiembre con una función diaria.

La propuesta parte de una investigación sobre los rituales del cuerpo, el tiempo y la mente, tomando como punto de encuentro dos mitos provenientes de distintas civilizaciones.

El primero surge de la tradición europea y cuenta que Zeus envió dos águilas desde extremos opuestos del mundo; el lugar donde ambas se encontraron determinaría el centro de la Tierra, el “omphalos” o “ombligo del mundo”.

El segundo corresponde a la cosmogonía mexica, en la que Huitzilopochtli guió a su pueblo en busca de la señal que indicaría el sitio donde debían establecer su ciudad.

A partir de estos relatos, Jalet construye una especie de ritual contemporáneo en el que 20 bailarines exploran la percepción del público y la posibilidad de situarlo en una dimensión paralela al tiempo humano.

“Me pareció interesante ver cómo los arquetipos y la noción de los símbolos van de una civilización a otra y quedan en la conciencia del ser humano”, explicó el coreógrafo.

Omphalos da continuidad a algunas de las inquietudes que Jalet ha desarrollado en trabajos anteriores, como Skid, donde aborda la relación del ser humano con la gravedad, y Pelleas Mellisande, centrada en las conexiones entre lo humano y lo metafísico.

La obra tiene una duración aproximada de una hora, durante la cual los intérpretes llevan al escenario movimientos viscerales inspirados en rituales primitivos, trasladados al lenguaje de la danza contemporánea.

Tiempo, gravedad y patrones matemáticos se convierten en elementos de una coreografía que exige un importante esfuerzo físico, mental y espiritual. El resultado surgió de un laboratorio de creación en el que participaron los propios bailarines, aportando sus experiencias y perspectivas al proceso.

Jalet describe a los intérpretes como “sembradores” que se mueven mediante ciclos y patrones, hasta desdibujar la frontera entre su humanidad y las fuerzas que los rodean.

A través del movimiento, buscan abrir una puerta entre el tiempo humano y otro paralelo, mientras construyen una cosmogonía en la que convergen las leyes gravitacionales y las historias personales.

Damien Jalet es un coreógrafo multipremiado que ha llevado su trabajo a escenarios internacionales y que recibió el Benois de la danse en 2011.

Omphalos representa además su primera coreografía creada en Latinoamérica y es resultado de una coproducción en la que participan el Ceprodac, el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, el Centro Nacional de las Artes, mediante el programa México en Escena, Kampnagel Hamburg y el Conjunto de Artes Escénicas de la Universidad de Guadalajara, con apoyo del Instituto Francés de América Latina y la Embajada de Francia en México.

Con tres funciones en Guadalajara, Omphalos propone una experiencia que va más allá de observar el movimiento: invita al público a experimentar el cuerpo, el tiempo y la gravedad desde una perspectiva distinta.