La jalisciense, recién coronada Miss Universo México 2026, visitó Guadalajara antes de intensificar su preparación rumbo al certamen internacional, donde buscará representar al país con un mensaje de perseverancia y autenticidad.

Para María Vargas, una corona no es suficiente para definir a una reina. La jalisciense, recién coronada Miss Universo México 2026, tiene claro que su participación en el próximo certamen internacional representa mucho más que portar una banda o un título: es la oportunidad de llevar al escenario mundial una historia construida durante años.

Durante una rueda de prensa realizada en los Arcos de Guadalajara, Vargas habló sobre los retos que implica representar a México, las críticas que ha enfrentado en redes sociales y la preparación que mantiene rumbo a Miss Universo, competencia que se celebrará el próximo 24 de noviembre en Puerto Rico.

Licenciada en Negocios Internacionales, modelo, empresaria y escritora, la tapatía considera que asumir el papel de reina implica trabajo, disciplina y preparación constante.

“Desde que estaba yo siendo Miss Universo Jalisco tenía preparación en cuanto a conferencias y en cuanto a hablar de mi libro, hablar de mi mensaje, que para mí esto es lo más importante”, señaló.

Su camino en los certámenes comenzó en 2018, con su participación en Miss Jalisco. En 2021 obtuvo el título de Mexicana Universal Jalisco y posteriormente representó al estado en Mexicana Universal 2022. Cuatro años después regresó a una competencia nacional y consiguió el título que buscaba.

La trayectoria también tiene un componente personal. Desde niña seguía los concursos de belleza y el triunfo de la jalisciense Ximena Navarrete en Miss Universo 2010 le permitió imaginar que algún día podría llegar a ese escenario.

“Para yo estar aquí el día de hoy hay que voltear a ver y han sido muchos años de sueños, y sobre todo de acciones todos los días”, compartió Vargas, al recordar los momentos en los que tuvo que continuar incluso cuando estaba cansada o dudaba de sí misma.

Las críticas tampoco son nuevas para la representante mexicana. Ante la circulación de imágenes creadas o modificadas mediante inteligencia artificial y los comentarios sobre su figura, sostuvo que cada persona debe aprender a reconocer su propio valor.

“El valor que hay dentro de cada uno y que los demás piensen, hablen u opinen de tu persona no te define”, afirmó.

Su preparación rumbo a Miss Universo contempla entrenamiento de postura y proyección, además de conferencias y trabajo en torno a su mensaje. Uno de sus principales objetivos será acercarse a quienes sienten que no encajan o consideran que sus sueños están fuera de alcance.

“No somos algo inalcanzable. Somos un espacio al que pueden recurrir, al que pueden tomar como guía, pueden tomar como consejo”, expresó.

En este proceso también estará acompañada por la tapatía Mariana Macías, Miss Universo Michoacán 2026, quien asumió el compromiso de respaldarla durante su preparación. Macías, con experiencia previa en certámenes, destacó que esta nueva participación le permitió encontrar una versión distinta de sí misma y sentirse escuchada.

Para ambas, los concursos representan también una plataforma de servicio y conexión con la sociedad. Mientras Vargas apuesta por inspirar a quienes aún dudan de sus capacidades, Macías subraya la importancia de la autenticidad y del trato hacia los demás.

Con Puerto Rico como próximo destino, María Vargas se prepara para asumir uno de los mayores retos de su trayectoria. Su objetivo, asegura, es llegar al escenario internacional sin dejar atrás la historia que la llevó hasta ahí.

(Colaboración: Manuel Torres)

“Quiero que no se quede absolutamente nada de mí, voy a dejar todo en la cancha, voy a dejar todo en el escenario”, finalizó.