La compositora México-Brasileña estrena finalmente su esperado primer disco, una colección de canciones donde la composición acústica sirve como puente para unir dos culturas, cientos de emociones y miles de escuchas.
Hay artistas que escriben canciones como un placer individual y quienes crean sonidos con tal de conectar con la mayor cantidad de personas posibles, en la segunda categoría se encuentra la cantautora Nicoletta Spinelli, quien gracias a su raíz México-Brasileña nos permite volver a soñar con el amor en medio de una deliciosa mezcla de bossa, mariachi y sonidos folk, en una propuesta completamente original y fresca.

Gracias a estas cualidades, Tesorito, álbum debut de la compositora, se erige como uno de los trabajos más delicados, pues a lo largo de sus 13 tracks muestra con un crisol de sonidos y ritmos, unificados por la sensibilidad de Nicoletta, quien aprovecha para hablarnos de vulnerabilidad, romance, cuidados y la belleza de entregarse con todo el corazón.
Ejemplo de esto es el focus track, también llamado Tesorito, donde la artista nos sorprende con una composición que empieza como una suave pieza acústica, para luego transformarse en una nueva forma de entender la balada ranchera, con ecos del mariachi y una voz que no se cansa de celebrar el amor en todas sus formas, a grado tal de considerarlo el tesoro del cual habla no sólo este sencillo, sino el disco entero.

Además de Tesorito, también se encuentran los lanzamientos previos: Corazón de Melón, Lua a dueto con El David Aguilar, Quiero Verte Feliz y Un Besos, los cuales sirven para reafirmar el potencial de Nicoletta como una de las creadoras más imaginativas de la actualidad, cualidad que la coloca como futuro referente de la música latina.
