El Día Internacional del Chocolate, que se celebra este 13 de septiembre, puede convertirse en una buena oportunidad para descubrir Jalisco desde uno de sus sabores más apreciados.
La entidad propone una ruta que combina chocolate artesanal, turismo y experiencias de degustación en dos Pueblos Mágicos.
La primera parada se encuentra en Tlaquepaque, donde la Chocolatería Artesanal de Cristina Taylor ofrece catas pensadas para conocer el chocolate desde una perspectiva diferente.
La experiencia no se limita a probar distintas variedades. Durante la degustación, los visitantes pueden descubrir cómo cambian las características del chocolate de acuerdo con sus procesos, texturas y composición, además de experimentar diferentes combinaciones.
El recorrido puede incluir maridajes con ingredientes como la naranja y bebidas espirituosas como la raicilla, mientras los participantes aprenden a identificar diferencias entre productos y algunas particularidades de su elaboración, como la cantidad de grasa presente en cada chocolate.

La propuesta encuentra un complemento en el propio ambiente de Tlaquepaque, Pueblo Mágico ubicado junto a Guadalajara y reconocido por sus calles empedradas, galerías de arte y oferta cultural. Así, una degustación puede convertirse en el punto de partida para recorrer el destino y conocer otros de sus atractivos.
La segunda experiencia lleva a los amantes del cacao hasta San Sebastián del Oeste, donde se encuentra Villa Cocoa, ubicada en el acceso al Pueblo Mágico.
Este espacio combina chocolatería artesanal y boutique bajo el concepto bean-to-bar, es decir, un proceso que lleva el cacao desde el grano hasta la elaboración de la barra. Para sus productos utiliza cacao 100 por ciento mexicano.
Además de chocolates, la propuesta incluye brownies, galletas y café de la región. Uno de los atractivos para quienes visitan el lugar es la posibilidad de observar la maquinaria utilizada en la elaboración y conocer de manera directa parte del proceso de producción.
La experiencia permite acercarse al cacao no solamente como un producto terminado, sino como una materia prima cuyo tratamiento determina buena parte de las características del chocolate que llega finalmente a la mesa.

La gastronomía jalisciense es reconocida por preparaciones como la birria, las tortas ahogadas, el pozole y el menudo, además de bebidas tradicionales como el tejuino, el tequila y la raicilla.
Dentro de esa diversidad también existe espacio para el chocolate, un producto que puede disfrutarse tanto desde el placer de una degustación como desde el conocimiento de sus procesos artesanales.
Este 13 de septiembre, una cata en Tlaquepaque o una visita a Villa Cocoa en San Sebastián del Oeste ofrecen dos maneras de acercarse al mundo del cacao y, al mismo tiempo, descubrir algunos de los destinos con mayor atractivo cultural y turístico de Jalisco.
