Cuando se habla de Zacatecas, es inevitable pensar en su riqueza minera, su arquitectura colonial y su historia. Sin embargo, el estado también ha comenzado a consolidarse como un destino para el enoturismo, donde el clima semidesértico y la vocación agrícola han dado vida a proyectos que hoy invitan a descubrir otra faceta de la entidad. Uno de ellos es Campo Real Vinícola.
Ubicado a pocos minutos de la capital zacatecana, este viñedo ofrece una experiencia que combina naturaleza, gastronomía y cultura del vino en un entorno donde el paisaje se convierte en parte esencial del recorrido.

La visita inicia entre extensas hileras de vid que, dependiendo de la temporada, muestran el proceso natural del cultivo que da origen a cada etiqueta.
Durante el recorrido, los visitantes conocen la historia del proyecto, las características del terreno zacatecano y las condiciones climáticas que han permitido producir vinos con identidad propia.
Más que una visita guiada, Campo Real propone un acercamiento al trabajo que existe detrás de cada botella, desde el cuidado de los viñedos hasta los procesos de vinificación y añejamiento, el recorrido permite comprender cómo tradición, innovación y pasión convergen para crear vinos que representan el carácter de Zacatecas.

Uno de los momentos más esperados es la cata, donde expertos explican las características de cada variedad, sus aromas, cuerpo y notas distintivas, la experiencia invita a descubrir que el vino no sólo se bebe, también se aprecia con los sentidos y se disfruta en compañía.
El recorrido suele complementarse con espacios ideales para la fotografía, terrazas con vista a los viñedos y una propuesta gastronómica que resalta los sabores regionales, convirtiendo la visita en un plan perfecto para parejas, grupos de amigos o familias que buscan una experiencia diferente durante su estancia en Zacatecas.

El auge del turismo enológico ha permitido que proyectos como Campo Real Vinícola diversifiquen la oferta turística del estado, demostrando que Zacatecas no sólo se recorre entre museos, minas y edificios históricos, sino también entre viñedos que hoy forman parte de una nueva identidad turística.
Quienes buscan descubrir el lado más tranquilo y sofisticado del destino encontrarán en Campo Real una parada obligada, donde el paisaje, la hospitalidad y el vino se unen para ofrecer una experiencia que permanece en la memoria mucho después del último brindis.
Experiencia AVIN Medios

Durante nuestra visita, la hospitalidad del equipo de Campo Real Vinícola permitió conocer de cerca el proceso de elaboración de sus vinos y la pasión que impulsa este proyecto zacatecano.
La experiencia confirmó que el enoturismo se ha convertido en uno de los grandes atractivos emergentes del estado, ofreciendo a los visitantes una forma distinta de conectar con la cultura y los sabores de Zacatecas

