La Gran Carpa instalada en el Autódromo de Querétaro recibió a más de 2 mil 500 espectadores durante la función inaugural del espectáculo, que permanecerá en la ciudad hasta el 27 de septiembre. (Colaboración Jair Arámbula)

Querétaro se convirtió en la primera ciudad de México en recibir ECHO, la nueva propuesta de Cirque du Soleil que llegó al país para llevar al público a un universo donde las acrobacias, la tecnología, la música y las artes escénicas se encuentran bajo una misma carpa.

La función inaugural, celebrada este 3 de septiembre en la Gran Carpa instalada en el Autódromo de Querétaro, reunió a más de 2 mil 300 espectadores, entre ellos figuras destacadas de los ámbitos de la política, la cultura y el deporte.

Más que una sucesión de actos circenses, ECHO plantea una historia alrededor del cambio, la esperanza de las nuevas generaciones y el valor de la empatía. La puesta en escena invita a reflexionar sobre la manera en que las decisiones individuales pueden transformar nuestro entorno y las relaciones que construimos con los demás.

Creado por Mukhtar Omar Sharif Mukhtar, el espectáculo presenta una propuesta contemporánea en la que el diseño, la estética moderna y la innovación tecnológica buscan redefinir la experiencia tradicional del Cirque du Soleil.

En escena participan 53 artistas, mientras que cerca de 200 personas forman parte del equipo encargado de que cada función sea posible, entre especialistas de producción, sonido, iluminación y técnicos.

La dimensión de la producción también se refleja en el vestuario. Alrededor de mil piezas fueron fabricadas en las instalaciones de Cirque du Soleil en Montreal, desde donde también fueron enviados zapatos, máscaras y parte del equipo utilizado durante el espectáculo.

La historia sigue a Future, una joven curiosa, y a su compañero Ewai, quienes descubren un misterioso Cubo capaz de transformar el mundo que conocen.

A partir de ese encuentro comienza un viaje de descubrimiento en el que cada acción tiene consecuencias y donde los vínculos entre seres humanos, animales y naturaleza adquieren un papel fundamental.

El relato cobra vida mediante actos de suspensión capilar, malabarismo, acrobacias, danza contemporánea, contorsionismo y la manipulación de una marioneta monumental.

Los artistas llevan al límite las posibilidades del cuerpo humano al desafiar la gravedad, mientras los recursos tecnológicos amplían el impacto visual de cada número.

ECHO combina además música contemporánea en vivo, efectos visuales envolventes y espectaculares proezas aéreas para construir una experiencia inmersiva que busca sorprender tanto por la capacidad física de sus protagonistas como por la dimensión artística de la producción.

La temporada continuará hasta el 27 de septiembre en la Gran Carpa Soleil del Autódromo de Querétaro. El espectáculo tiene una duración aproximada de 125 minutos, incluido un intermedio de 25 minutos.

Con ECHO, Cirque du Soleil propone mirar el circo desde otra perspectiva: como un espacio donde la imaginación, la tecnología y el talento humano pueden encontrarse para contar una historia sobre el futuro y la responsabilidad de construirlo.

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