“En el camino”, una película mexicana que explora el deseo, la masculinidad y el amor entre dos hombres en un entorno dominado por la hipermasculinidad, ya está disponible en HBO Max y se perfila como una de las propuestas nacionales que busca abrirse paso en la temporada de premios.
La cinta ha llamado la atención de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, que contempla impulsar su participación en la contienda por el Óscar a Mejor Película Internacional, una categoría en la que México podría apostar por una historia que rompe con los estereotipos habituales del cine comercial.
La película sigue a Veneno, un joven que sobrevive en distintos paradores de carretera ofreciendo sus servicios a camioneros. Su vida cambia cuando conoce a Muñeco, un transportista solitario que acepta llevarlo en su tráiler.
Lo que inicialmente parece un encuentro marcado por la necesidad y la conveniencia se transforma poco a poco en una relación cargada de deseo, intimidad y sentimientos. Sin embargo, el romance enfrenta obstáculos que hacen prácticamente imposible una salida sencilla.

Muñeco tiene esposa e hijos, mientras que Veneno arrastra una deuda con una organización criminal que lo obliga a mantenerse en movimiento. La amenaza termina convirtiendo la carretera en un escenario de persecución y, al mismo tiempo, en el espacio donde ambos personajes encuentran una conexión inesperada.
“En el camino” utiliza esta relación para hablar de masculinidad, machismo, deseo y barreras emocionales, particularmente dentro de un ambiente asociado tradicionalmente con códigos de conducta heteronormativos.
Su director ha explicado que la cinta busca retratar precisamente esa contradicción: una relación romántica entre dos hombres desarrollada en un mundo hostil, el de los camioneros y las autopistas, marcado por las normas de la heteronormatividad y la hipermasculinidad.
El largometraje apuesta por un drama intenso que incluye escenas eróticas, momentos de gran carga emocional y un desenlace particularmente duro. Sus últimos minutos llevan al límite la relación de los protagonistas y plantean una reflexión sobre las decisiones que puede exigir el amor, incluso cuando estas tienen un costo personal.

Más allá de su temática, la película destaca por demostrar que el cine mexicano puede explorar historias alejadas de las fórmulas de la comedia comercial, abordando personajes complejos y realidades que pocas veces ocupan el centro de la pantalla.
La posible carrera de “En el camino” hacia el Óscar también se desarrolla en un contexto de creciente presencia del cine queer internacional. Entre las producciones que podrían competir por un lugar en la categoría de Mejor Película Internacional se encuentran “La bola negra”, drama español que recorre tres épocas para abordar las dificultades de ser gay, y “Coward”, propuesta de Bélgica ambientada durante la Primera Guerra Mundial y centrada en dos jóvenes que encuentran en su vínculo amoroso un refugio frente al conflicto.
En este panorama, “En el camino” representa una apuesta mexicana por contar una historia de amor en un territorio donde, aparentemente, no hay espacio para ella.

Puede no ser una película diseñada para todos los públicos, pero sí una producción que deja huella y que recuerda que el cine también puede cuestionar los modelos tradicionales, incomodar al espectador y hablar de sentimientos universales desde perspectivas poco exploradas.
