En la comunidad de El Real, Teófilo “El Chivo” Chávez transformó una receta familiar en una peculiar propuesta gastronómica que combina plátano macho, mariscos frescos, queso y un toque de mermelada de piña.
Tecomán es una de las regiones agrícolas más importantes de Colima y dentro de sus tierras, el plátano macho forma parte del paisaje y de la tradición productiva de generaciones de familias dedicadas al campo.
Durante los meses de verano, este fruto también cobra protagonismo en la cocina local; sin embargo, en la costa de Tecomán alguien decidió llevarlo mucho más allá de las preparaciones tradicionales.
En su enramada de El Real, Teófilo “El Chivo” Chávez creó una propuesta gastronómica que se ha convertido en una peculiar joya culinaria para quienes buscan descubrir nuevos sabores de la región.

Su platillo más representativo es el plátano macho relleno de mariscos, una preparación que reúne en un solo plato dos elementos esenciales de la identidad gastronómica de Tecomán: los productos que nacen de sus tierras y los sabores frescos que llegan desde el Pacífico.
La preparación parte de un plátano macho maduro, que se rellena con un guisado de mariscos frescos de la región y se cocina a fuego suave y constante, el calor permite que el dulzor natural del plátano se mezcle con el sabor salado y característico de los productos del mar.
El resultado es una combinación poco convencional, pero que cuenta, a través de sus ingredientes, parte de la historia gastronómica de Tecomán: el campo, el mar y la creatividad de quienes han convertido los productos locales en nuevas experiencias culinarias.
La inspiración para esta creación surgió de una receta que preparaba su madre, Martha Mendoza, y a partir de ella, “El Chivo” decidió experimentar y reinterpretar un tradicional filete relleno de mariscos y la diferencia fue apostar por un ingrediente inesperado: en lugar del pescado, utilizó plátano macho como protagonista.
A la preparación incorporó además queso, mariscos y un toque de mermelada de piña, dando como resultado una combinación de sabores dulces, salados y marinos que terminó convirtiéndose en una de sus especialidades.

Más que un platillo peculiar, esta creación representa una manera de aprovechar los productos que caracterizan a la región y darles una nueva identidad en la mesa.
Visitar la enramada de “El Chivo”, en El Real, es también una oportunidad para descubrir que la gastronomía de Tecomán va más allá de los tradicionales platillos de mariscos que acompañan los paisajes de la costa.
Para quienes buscan conocer sabores diferentes durante una visita a Colima, el plátano macho relleno de mariscos ofrece una experiencia que combina tradición familiar, productos regionales y creatividad.
Así que, si dentro de sus planes está una escapada a la costa colimense, quizá valga la pena hacer una parada en El Real y descubrir por qué esta peculiar combinación de tierra y mar se ha convertido en uno de los sabores que distinguen a la cocina local.
