Tuvieron que pasar 40 años, para que He-Man regresara a la gran pantalla grande, y ahora es interpretado por Nicholas Galitzine, que lleva la película a la acción y aventura colorida, con mucha fantasía y un toque de humor irónico.
Ahora la dirección de la cinta es por parte de Travis Knight, quien vuelve a intentar llevar a He-Man y Skeletor de la televisión a la gran pantalla con esta nueva película de acción real.
En su primera aparición y que se intentó adaptar este clásico de los 80´s a la acción real, fue con Dolph Lundgren como He-Man y Frank Langella como el malvado Skeletor, la cual fue catalogada como un desastre cinematográfico.

Pero nadie puede negar, que para bien, o para mal, se convirtió en una película memorable, donde la razón es que fue el ejemplo perfecto de algo tan malo que es bueno, o dicho de otro modo, destinado a pasar a la historia como un clásico de culto.
Sin embargo, para esta nueva adaptación de Travis Knight, su elegido fue Nicholas Galitzine para interpretar al Príncipe Adam, que en una nueva versión fuera de contexto, Adam vive en la Tierra, ya que después de separarse de su planeta natal, Eternia, cuando era niño y verse obligado a vivir una vida aburrida en la Tierra durante 15 años.
Pero su regreso, lo hace un llamado de la Espada del Poder, que lo llama de vuelta para encontrarla en ruinas bajo el dominio de Skeletor (Jared Leto), un poderoso caudillo con una calavera por rostro, lo que deja claro que va en serio.

Para restaurar la paz, Adam se une a Teela (Camila Mendes) y a su padre, el ahora fracasado alcohólico Man-At-Arms (Idris Elba), para luchar y aceptar su destino como el poderoso y musculoso héroe He-Man.
Todas estas historias tienden a caer en el cliché del pez fuera del agua, y cada vez resultan menos interesantes, sin embargo, esta película en particular hizo algo diferente y justifica, en ver cómo Adam recordaba toda esa otra vida de la que no podía hablar porque nadie creía que existiera fuera de su alcance.
Destacar que las escenas de acción y la intensidad física a lo largo de la película son sólidas, las luchas son vibrantes e interesantes, no reinventan la rueda, pero tienen un aspecto lo suficientemente diferente al de las últimas producciones de acción como para resultar entretenidas.

Idris Elba, en particular, como Duncan, es un personaje construido en torno a su habilidad para la lucha y esta habilidad impulsa todo su arco argumental, sus ideas muy arraigadas, pero estas se ponen a prueba a lo largo de la película.
Por su parte Skeletor, interpretado por Jared Leto, aporta una energía extraña y caricaturesca a cada escena en la que aparece.

Sin duda que es una película en donde se aprecia el material original, con sus nombres y todo, pero demuestra que la mejor manera de enriquecer una franquicia de 50 años, es regresar con las series animadas clásicas y mostrarlas al formato live action.
