Si recorre la costa de Colima, encontrara las llamadas Ramadas principalmente en playas como Cuyutlán, El Paraíso, Boca de Pascuales y en Manzanillo; El Tapo, Miramar y La Boquita.

Las Ramadas son estructuras sencillas, generalmente hechas con techos de palma y materiales naturales, ubicadas a pie de playa, funcionan como restaurantes rústicos donde puedes sentarte frente al mar, sentir la brisa y disfrutar comida fresca, casera y, sobre todo, accesible.

Son parte esencial de la identidad costera colimense y representan una forma auténtica de vivir el destino, cada una tiene su propio encanto, desde olas intensas ideales para surfistas, hasta aguas más tranquilas perfectas para pasar el día en familia.

En todas, las ramadas se ubican frente al océano, invitándote a detenerte, relajarte y degustar lo mejor de la gastronomía local.

Lo mejor de estas Ramadas es la comida, aquí puede probar desde pescados zarandeados recién salidos del asador, hasta ceviches, aguachiles, camarones al mojo de ajo, cocteles de mariscos y tostadas frescas.

Los ingredientes suelen ser del día, lo que garantiza sabor, frescura y calidad, asimismo encontrará antojitos mexicanos como quesadillas, sopes o tacos, y en algunos casos especialidades regionales.

Uno de los mayores atractivos de la gastronomía de estas ramadas es la frescura de sus productos del mar, ya que estos establecimientos adquieren sus productos directamente de los pescadores de la zona y en muchos casos, estos mismos establecimientos cuentan con sus propias embarcaciones de pesca y tours.

Las Ramadas de Colima es sentarte sin prisa, probar sabores frescos, admirar el paisaje playero y descubrir que, en este rincón del Pacífico mexicano, lo sencillo puede ser extraordinario.