La puesta en escena La Velocidad del Otoño se presentó en Guadalajara con gran éxito, en donde Jacqueline Andere y Sergio Basáñez, conquistaron al público con esta obra de teatro escrita por el estadounidense Eric Coble, la cual explora la relación que existe entre una madre octogenaria y sus hijos, confrontando el proceso de envejecimiento y la necesidad de autonomía y amor familiar.
La puesta en escena retrata la historia de una madre Alejandra, (Jacqueline Andere), la cual se encuentra atrinchera en su departamento, armada con bombas molotov y amenazando con hacerlas explotar porque dos de sus hijos, Miguel y Jennifer, quienes ya no la creen capaz de valerse por sí misma quieren llevarla en contra de su voluntad a un asilo para ancianos.

En ese momento aparece en escena, Mateo (Basáñez), su hijo mayor, quien luego de 20 años de ausencia vuelve a casa para intentar convencer a su madre de desistir de su catastrófica idea, siendo el mediador del embrollo familiar.
Pero Alejandra está dispuesta a pelear por su destino y si tiene que hacer volar el edificio para evitar sea llevada a la casa de retiro no lo dudara por ningún momento.
Pero entre la madre y el hijo mayor existe una conexión especial, es por eso por lo que en su reencuentro estalla una serie de sentimientos al recordar el pasado familiar.

Todas estas circunstancias abonan para que, después de varios episodios, Mateo pueda convencer a su madre Alejandra de su intento de destruir su hogar y terminar con su vida entre llamas.
Y es así como el público a lo largo de una hora y media, termina invadida por una serie de sentimientos encontrados, pasando de la comedia al drama, llevando a todos los presentes a una cruda y real reflexión.
