Con las grandes actuaciones de Jessie Buckley y Christian Bale, quienes interpretan a dos asesinos con instintos antinaturales en la cinta La Novia, una audaz y dinámica reinterpretación feminista de La Novia de Frankenstein de 1935, donde el personaje principal aparece apenas cinco minutos y no pronuncia ni una palabra.

Bajo la dirección de Maggie Gyllenhaal, maneja una versión que aborda con profundidad las estrechas expectativas sociales hacia las mujeres y su rechazo a la autonomía femenina.

De hecho, Gyllenhaal, quien también escribió el guion, trata el tema desde tantas perspectivas que la película a menudo roza el caos, por su parte Jessie Buckley, la protagonista que a su pura fuerza de voluntad, consigue llevar esta compleja mezcla de estilos e ideas hasta el final.

Dado que la novia funciona más como la encarnación de los temas de la película, no se llega a sentir verdadera empatía por ella, pero se gana nuestra simpatía al conectar con la rabia de alguien que, literalmente, resucita con el único propósito de complacer a un hombre.

Ese hombre es Frankenstein, interpretado por Bale, que sin duda despierta nuestra compasión por su trayectoria emocional más clara y universal y juntos, esta pareja al estilo Bonnie y Clyde quizás no desencadene la revolución feminista que se muestra aquí, pero Gyllenhaal se arriesga en un momento en que los grandes estudios son tímidos con la creatividad.

Para The Bride, Gyllenhaal va en la dirección completamente opuesta, a menudo en detrimento de los temas de la película, que luchan por emerger entre el ruido de la banda sonora, frecuentemente contemporánea, los números de baile extravagantes y la trama densa.

Es una lástima, porque la novia es el vehículo perfecto para los temas que Gyllenhaal quiere abordar, pero antes de que la novia pueda hacerlo, aparece Ida (también interpretada por Buckley), una mujer muy viva, objeto de deseo de secuaces de la mafia que cenan en un elegante restaurante del Chicago de los años 30.

Pero desde la perspectiva de la historia, La Novia se aleja para usar un plano general en lugar de mantenerse en un primer plano, en donde no contento con usar al personaje principal para transmitir una idea general, Gyllenhaal emplea a varios personajes para impulsar diversas ideas relacionadas, lo que a menudo ralentiza la trama.

La película se asienta sobre bases más sólidas cuando Frank y la novia se convierten en héroes populares mientras evaden no solo a las autoridades, sino también a la mafia, que reaparece al final para complicar aún más la trama.