Sin duda que la cinta Hoppers: Operación Castor, tiene todas las características de una película de Pixar donde se conocerá a una heroína valiente, sus efectos visuales son espectaculares generados por ordenador, las lecciones de vida para niños, pero también contiene algo que muchas películas de Pixar no tienen.
Y es que Hoppers transmite una sutil sensación del director Daniel Chong, quien explorar temas más oscuros y extravagantes, ya que la película a veces abusa de la rareza y su construcción del mundo es simpática pero superficial, aún ofrece momentos divertidos, imágenes impresionantes y siempre oportunos mensajes a favor de los animales.
Pixar lanza varios mensajes sobre el medio ambiente, y no están para nada ocultos, que se realizan sobre la ciudad de Beaverton en forma de una circunvalación casi terminada que destruirá un claro idílico que alberga a decenas de animales.

El claro es también un remanso de paz para la joven Mabel (Piper Curda), quien a menudo se sienta en una roca cubierta de musgo junto a su querida abuela después de que sus padres, solo por conveniencia narrativa, se mudan repentinamente.
Inicialmente, Mabel parece estar hecha del mismo molde que muchas otras jóvenes heroínas de Pixar, y las primeras escenas con su abuela resultan cansinamente predecibles.
Por suerte, Mabel, con su estilo anime desenfadado, no se embarca en el típico viaje de autodescubrimiento de Pixar, ya que ella ya sabe quién es y, sobre todo, es una amante de los animales y del medio ambiente.
Apasionada por liberar serpientes, jerbos y ranas de sus jaulas en las aulas, Mabel se dedica a salvar el claro del bosque y a sus habitantes animales, lo que implica enfrentarse al carismático alcalde de Beaverton, Jerry (Jon Hamm).

Hoppers sigue a una humana que intenta desenvolverse en el reino animal, ella es Mabel, quien descubre que su profesora universitaria, la Dra. Sam (Kathy Najimy), ha inventado una máquina que transmite la conciencia de una persona a un castor robot, permitiendo al usuario comunicarse con los animales.
Viendo una oportunidad para salvar su amado claro, Mabel se sube al artilugio de la Dra. Sam y esencialmente se convierte en un castor para reclutar animales que la ayuden en su causa.
Tras ser atrapada momentáneamente por un búho, Mabel salva a un castor de ser devorado por un oso, el castor, un vago llamado Loaf (Eduardo Franco), curiosamente no está contento, ni tampoco el líder del estanque, el rey Jorge (Bobby Moynihan).
Cabe destacar que ninguno de los personajes animales es especialmente interesante, pero todos son una compañía divertida, especialmente el Rey Jorge, el eterno optimista que dirige a los animales en sus clases de aeróbic y conoce el nombre de todos.

En un momento dado, Mabel y el Rey Jorge visitan al todopoderoso Consejo, liderado por la Reina Insecto (Meryl Streep), y compuesto por varios habitantes del claro, incluyendo una oruga hilarantemente vengativa (Dave Franco).
Destaca que Hoppers no es la primera película de Pixar con un mensaje ambiental positivo, pero es una de las pocas en las que se percibe el intento del director por alejarse del estilo característico de la compañía.
No siempre lo logra, y sus decisiones no siempre son acertadas, pero Hoppers sigue entreteniendo con mucho humor y unos efectos especiales espectaculares, donde lo más importante, es un recordatorio para niños de todas las edades de que, según el rey Jorge III, tanto animales como humanos “estamos todos juntos en esto”.
