Bajo la dirección de Joaquín Trier y protagonizada por Stellan Skarsgård, Renate Reinsve, Inga Ibsdotter Lilleaas y Elle Fanning, la cinta Valor Sentimental es una película noruega, que no decepciona.

Si dentro de su gusto de las cintas es el drama con explosiones de emoción y gritos, esta es una opción, cuando dentro de la historia se ve a la compleja Nora pasar por varias fases de lo que podría ser un ataque de pánico.

Esa tormenta de emociones se esconde bajo la superficie para las hermanas durante la mayor parte de la película, este es un drama mucho más sutil, una historia de micro agresiones y expresiones apenas perceptibles, y donde la frase verlo en la gran pantalla suele reservarse para las grandes epopeyas, pero disfrutar de las discretas interpretaciones de uno de los mejores elencos del año no es una razón menos válida.

En la trama se conocerá al director de cine Gustav (Stellan Skarsgård) quien regresa a Oslo tras la muerte de su exesposa para recuperar el hogar familiar e intentar reconciliarse con sus hijas, ya adultas, a quienes descuidó de niñas para dedicarse a su carrera.

Nora (Renate Reinsve) carga con las heridas emocionales de su inestable infancia, es una actriz emocionalmente vulnerable con un miedo escénico paralizante.

Su hermana menor de Nora, Agnes, lleva una vida mucho más normal y tranquila, casada con un hijo, también fue actriz de niña, pero ahora trabaja como historiadora.

Las hijas de Gustav aman y resienten a su padre, quien a pesar de ello, él quiere que Nora protagonice su nueva película, escrita sobre su madre y su suicidio.

Nora, desconfiada, se niega, y Gustav encuentra una sustituta en la famosa actriz estadounidense Rachel Kemp (Elle Fanning), pero su familia esta renuente a esta filmación y cada rostro dice algo.

Sin duda que el reparto es tan sólido que incluso un fragmento de una película de ficción dentro de la película contiene una de las mejores actuaciones del año.

Es la representación realista de la tensión familiar, las frustraciones de la expresión artística, las impresionantes actuaciones del reparto principal y una buena dosis de humor cálido y natural lo que hace que Valor Sentimental se sienta como una ducha refrescante al final de un año cinematográfico.