La Isla de las Muñecas llegará a los cines mexicanos el 15 de octubre con una historia de misterio, aislamiento y leyendas urbanas dirigida por Homero McDonald Chávez.
Hay escenarios que parecen diseñados para una película de terror. La Isla de las Muñecas, ubicada en los canales de Xochimilco, es uno de ellos: figuras deterioradas que cuelgan de los árboles, rostros inexpresivos y una leyenda que ha despertado la curiosidad de visitantes durante décadas. Ahora, ese inquietante universo llegará a la pantalla grande con La Isla de las Muñecas, cuyo estreno en México está anunciado para el próximo 15 de octubre.
Escrita, dirigida y producida por Homero McDonald Chávez, la cinta retoma el imaginario que rodea a este sitio para construir una historia en la que el miedo surge tanto de lo desconocido como de la sensación de encontrarse atrapado en un lugar donde cualquier movimiento puede ocultar una amenaza.
Uno de los elementos más llamativos de la producción es el uso de 2 mil 830 muñecas reales, incorporadas al universo visual de la película.

De acuerdo con la información proporcionada por la producción, cada figura fue preparada para contribuir a la atmósfera de la historia, en un proceso que formó parte de aproximadamente tres años de trabajo.
Ese periodo incluyó labores de maquillaje, caracterización, efectos físicos y secuencias nocturnas, la intención es que las muñecas vayan más allá de la decoración: sus rostros desgastados, cuerpos incompletos y siluetas suspendidas entre las ramas mantienen una presencia constante mientras los personajes avanzan por la isla.
La trama gira alrededor de Cleo, una niña que muere en circunstancias misteriosas en las aguas cercanas a la isla. Su cuerpo nunca aparece y su padre, Macario Julián, permanece en el lugar convencido de que el espíritu de su hija sigue ahí.
Con la intención de tranquilizarla, comienza a colocar muñecas en los árboles. Con el paso del tiempo, las figuras se multiplican hasta cubrir el sitio y convertirse en parte de su identidad. A partir de entonces, los relatos sobre susurros, risas infantiles y sonidos inexplicables alimentan la inquietud de quienes se acercan.
Décadas después, cuatro jóvenes llegan con la intención de realizar un reportaje sobre la leyenda. Lo que comienza como una investigación se transforma en una experiencia amenazante cuando descubren secretos y perciben una presencia que parece conducirlos hacia una situación cada vez más peligrosa.

La posibilidad de abandonar la isla pronto se convierte en su principal preocupación, donde la producción apuesta por una historia vinculada con uno de los relatos más reconocibles del imaginario popular mexicano. Los canales de Xochimilco, el aislamiento y la imagen de las muñecas deterioradas ofrecen un escenario donde la tensión puede construirse sin depender únicamente de sobresaltos.
Aunque parte de un sitio real y de historias transmitidas durante años, La Isla de las Muñecas es una obra de ficción cinematográfica, no una reconstrucción documental de sucesos paranormales comprobados.

Con su estreno previsto para el 15 de octubre, la película propone llevar a las salas una pregunta sencilla, pero efectiva para el género: ¿qué puede resultar más aterrador que cientos de muñecas inmóviles cuando comienzas a sospechar que alguna de ellas no siempre estuvo mirando en la misma dirección?
