El grupo aeroportuario trató el equivalente al 55% del agua utilizada en sus operaciones y fijó metas para reducir el consumo por pasajero y ampliar el uso de fuentes alternas hacia 2029.
En medio de un escenario marcado por el estrés hídrico y los efectos del cambio climático, Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) informó que durante 2025 trató 722 millones de litros de agua residual, volumen que representa el 55% del agua utilizada en sus operaciones aeroportuarias.
De acuerdo con el Informe de Sostenibilidad 2025, la estrategia busca fortalecer la seguridad en el abastecimiento de agua, garantizar la continuidad operativa de sus terminales y aumentar la resiliencia de su infraestructura frente a los desafíos ambientales.
Durante el año pasado, los 12 aeropuertos operados por GAP en México, así como sus instalaciones en Jamaica, recibieron un suministro cercano a 1,296 millones de litros de agua, de los cuales el 72% correspondió a las operaciones en territorio mexicano y el 28% restante a Jamaica. En ese mismo periodo, la red aeroportuaria atendió a 63.7 millones de pasajeros.

El director general de GAP, Raúl Revuelta Musalem, señaló que la gestión responsable del recurso hídrico forma parte de la estrategia de largo plazo de la empresa, por lo que se han reforzado las acciones enfocadas en el tratamiento, uso eficiente y diversificación de las fuentes de abastecimiento.
Como parte de esta estrategia, durante 2025 la compañía desarrolló una herramienta de gestión para apoyar la planeación de proyectos relacionados con el agua en sus aeropuertos mexicanos. El modelo busca establecer criterios para identificar riesgos, definir prioridades y orientar inversiones de acuerdo con las necesidades operativas de cada instalación.
La política hídrica de GAP se sustenta en tres ejes: garantizar el suministro mediante la diversificación de fuentes; promover el uso eficiente del recurso a través del mantenimiento de la infraestructura, la detección de fugas y acciones de ahorro; y ampliar el reúso del agua tratada para fortalecer un modelo de economía circular.

Actualmente, los 12 aeropuertos que opera en México cuentan con plantas de tratamiento de aguas residuales.
Durante el año pasado, el grupo realizó proyectos de construcción, ampliación y modernización de estas instalaciones, además de incorporar sistemas de filtración avanzada, nanofiltración, tratamiento de lodos y redes para el aprovechamiento del agua tratada en sanitarios, riego y diversas actividades aeroportuarias.
Las inversiones también incluyeron la rehabilitación de pozos, cárcamos, líneas hidráulicas y obras de drenaje con el propósito de mejorar la eficiencia en la gestión del recurso.
Como parte de su Plan de Sostenibilidad 2025-2029, GAP estableció dos objetivos en materia hídrica: reducir al menos 20% el consumo de agua por pasajero, tomando como referencia los niveles registrados en 2024, y lograr que 30% del agua utilizada en sus operaciones provenga de fuentes alternas, como agua tratada o captación pluvial, antes de concluir 2029.

Con estas acciones, el grupo busca preparar su infraestructura para enfrentar la creciente demanda de servicios aeroportuarios y los retos derivados de la disponibilidad del agua, incorporando criterios de eficiencia, reutilización y resiliencia en la operación de sus terminales.
