De manteles largos se encuentra Chiquis Rivera, quien ahora dentro de su carrera da un giro al suspender de manera momentánea el regional mexicano para lanzar su álbum Janney, donde muestra su faceta más íntima y vulnerable.
Janney Marín Rivera, es la artista que ha tenido que sacar adelante su nombre, la que a fuerza de trabajo ha logrado posicionarse en el difícil camino de la música y ahora lejos de la banda que la consolidó, este nuevo material explora temas como la sanación emocional y el autodescubrimiento.
La que ha sufrido más, la que estado al frente del legado, la empresaria, la mamá de sus propios hermanos cuando se dio la noticia de la muerte de su madre aquel fatídico 9 de diciembre de 2012 y que dejó a Janney sumergida en un profundo dolor,

Ahora Chiquis Rivera, hija de Jenni Rivera, ganadora de tres Latin Grammy presenta un sonido más suave, donde incluso redescubre su propia voz, proyecto que nació a partir de un proceso personal profundo.
Cabe destacar que este disco es su novena producción, y propone un recorrido emocional a lo largo de 20 temas, concebidos como una experiencia continua, y en donde incluye colaboraciones con Jesse & Joy en el tema Malibu y con Lila Downs en Espíritu, fusionando pop con toques de folk y cumbia.

Pero más allá de lo musical, Chiquis busca conectar desde la honestidad, y ahora con Janney, abre una nueva etapa en la que prioriza el bienestar emocional y la autenticidad, mientras celebra también el papel creciente de las mujeres en la industria musical.
