Bajo la supervisión de los hermanos Duffer, creadores de Stranger Things, ahora trean a la pantalla chica Stranger Things: Relatos del 85, la cual expandirá aún más la franquicia en formato animado.
Y es que Stranger Things es uno de los mayores éxitos de Netflix y gira en torno a un grupo de jóvenes aficionados a D&D que descubren monstruos acechando en su propia ciudad.
La serie de animación de los hermanos Duffer es la primera expansión de un universo que no dejará de crecer, y es que el cosmos de Hawkins no ha cerrado sus puertas del todo.
Pese a la despedida de la serie principal, los hermanos Duffer regresan con Stranger Things: Relatos del 85, un spin-off animado de 10 episodios disponibles en Netflix.

Lo hacen ocupando un hueco muy concreto en la cronología: el invierno de 1985, ese intervalo tranquilo entre el final de la segunda temporada y la batalla del centro comercial Starcourt que brinda el inicio de la tercera.
Un período breve pero cargado de tensión latente que la serie original apenas rozó, las caras conocidas vuelven, aunque sin los actores que las hicieron famosas.
Millie Bobby Brown, Winona Ryder, David Harbour y el resto del reparto original no han prestado su voz a esta producción animada, que cuenta con un elenco completamente nuevo. Once, Will, Mike, Hopper, Lucas, Max, todos están, pero con una identidad sonora distinta.

Dentro de esta nueva aventura animada, la pandilla de Hawkins aparece en un momento de respiro forzado: los traumas de la segunda temporada siguen frescos, especialmente para Will, que aún no ha terminado de sacudirse la influencia del Mundo del revés.
La calma se rompe cuando una criatura desconocida aparece en el pueblo y Once tiene que intervenir para salvar a Nikki Baxter, una chica nueva que se incorpora al grupo como personaje original de la serie.
Su incapacidad para aceptar que todo ha terminado le lleva a fundar el Hawkins Investigators Club, un intento de seguir vigilando lo que pueda estar gestándose en las sombras.
Y no se equivoca, el Laboratorio Nacional vuelve a activarse, y con él aparecen criaturas nunca vistas, desde zombis de calabaza hasta organismos de apariencia vegetal.

Todo ello envuelto en una estética que rinde tributo a los dibujos animados de los sábados por la mañana de los años 80, con una paleta más luminosa y un tono más accesible que el de la ficción original. Una propuesta pensada tanto para los fans de siempre como para quienes se acercan a la franquicia por primera vez.
