Después de una larga espera de un año para conocer el final de la historia de la cinta Wicked, ya que desde que se decidió dividirla en dos películas, la idea de que la primera mitad del musical es la mejor, fue una preocupación constante sobre Wicked: For Good.
Después de tanta inquietud, se puede decir que fue bastante acertada, ya que al final, entre varios tropiezos, recae en el dúo protagonista, Cynthia Erivo y Ariana Grande, la responsabilidad de mantener al público enganchado.
Tras un salto temporal extrañamente confuso y donde al principio parecen solo unos meses, pero algunos cambios en la vida de los personajes sugieren que han pasado muchos años, la secuela presenta a Elphaba (Erivo) firmemente establecida ante el público como la malvada bruja de Oz.

Y aunque su amiga, Glinda (Ariana Grande), sabe que las cosas terribles que se dicen de Elphaba no son ciertas, mantiene las apariencias como la protectora Bruja Buena de Oz, incluso si su falta de poderes mágicos reales significa que todo lo logra mediante engaños.
Wicked: For Good a menudo se siente bastante caótica, y en donde la duración de una película y su ritmo no están ligados, ya que en esta segunda parte se hace mucho más lenta que la primera en algunos momentos, a pesar de ser media hora más corta.
Con los personajes mucho más dispersos, ya no ligados al entorno universitario de la primera película, hay muchos saltos temporales para ponerse al día con todos, y algunas secuencias funcionan mucho mejor que otras.
Algunas decisiones argumentales en la segunda mitad del musical Wicked resultaron un tanto forzadas, aunque en general funcionaron dentro de ese contexto, donde su intensidad parecía más apropiada.

Sin embargo, hay elementos que ahora resultan notablemente fallidos en el contexto de esta película, en particular la forma en que se desarrolla la historia entre Boq y Nessa (Melissa Bode), la hermana enamorada de Elphaba.
Sin duda que el director Jon M. Chu intentó mantener un delicado equilibrio que Wicked: For Good pero que en ocasiones se pierde, sucumbiendo al lado más cursi y ridículo del melodrama.
Esta precuela de El Mago de Oz se transforma por completo en una historia paralela, con la llegada de Dorothy Gale (Bethany Weaver) desde Kansas y el surgimiento de fragmentos de escenas muy familiares.
Un problema que ya existía en el teatro se agrava aquí, pues estas escenas solo funcionan o tienen sentido si se conoce El Mago de Oz.

Asimismo una razón clave para ello sigue siendo su excelente reparto principal, ya que Erivo y Grande vuelven a brillar en sus papeles, donde es realmente notable que su energía y actitud sean tan diferentes, pero a la vez tan complementarias, de forma muy similar a como Elphaba y Glinda coexisten como un caso extremo de polos opuestos que se atraen.
Con mucha más presencia en pantalla, Jeff Goldblum también es uno de los puntos fuertes de Wicked: For Good, retomando su papel como el mismísimo Mago.
Su gran número junto a Elphaba y Glinda, Wonderful, hace honor a su título, y no solo con una secuencia divertida y enérgica, ya que Goldblum parece disfrutarla al máximo.

Sin duda que Erivo y Grande, logran cerrar la película con un tono conmovedor, donde su talento hace que sea fácil conectar con la amistad entre Elphaba y Glinda, y sentir el impacto a medida que se desarrolla su historia.
