La música de Caifanes volvió a reunir a distintas generaciones en el Auditorio Telmex, pero su primera presentación en Guadalajara tuvo un momento que trascendió el escenario: la agrupación manifestó su solidaridad con los jóvenes agredidos durante la reciente protesta ciudadana para exigir agua limpia en Jalisco.

Con el recinto abarrotado, la banda mexicana desató la euforia desde los primeros acordes. Los gritos, aplausos y coros de los asistentes acompañaron una velada en la que la nostalgia se mezcló con la fuerza del rock y con un mensaje de inconformidad ante los hechos ocurridos durante la manifestación del 11 de octubre, en las inmediaciones de Casa Jalisco.

Uno de los momentos más significativos de la noche llegó cuando Saúl Hernández se dirigió al público para agradecer el respaldo que ha mantenido viva la trayectoria de la banda y dedicar un mensaje a los jóvenes que resultaron agredidos durante la protesta.

“Gracias, raza, este sueño sigue vivo gracias a ustedes. Gracias por estar siempre, siempre, siempre aquí. No tenemos palabras para agradecerles. Dedicamos estas canciones para todos los jóvenes que fueron golpeados durante la manifestación. No es posible”, expresó el vocalista.

La declaración vinculó la experiencia musical con un episodio que generó preocupación pública en Guadalajara, esto ante la movilización ciudadana buscaba exigir soluciones ante los problemas de calidad del agua, y registrarse enfrentamientos con elementos policiales, personas lesionadas y detenciones.

En el apartado musical, la agrupación mantuvo la conexión con sus seguidores mediante canciones que forman parte de su historia y del repertorio fundamental del rock mexicano.

Temas como “Afuera”, “Viento”, “No dejes que”, “Antes de que nos olviden” y “Mátenme porque me muero” despertaron nuevas ovaciones y fueron coreados por el público.

Sobre el escenario, Saúl Hernández estuvo acompañado por Alfonso André en la batería, Diego Herrera en los teclados, Rodrigo Baills en la guitarra y Marco Rentería en el bajo, la combinación de guitarras, percusiones y teclados dio forma a una presentación marcada por la intensidad musical y el reconocimiento de sus seguidores.

Entre abrazos, recuerdos y voces que acompañaron cada canción, la audiencia convirtió el concierto en un encuentro entre distintas generaciones unidas por la música de la banda.

La primera noche dejó claro el vínculo que Caifanes mantiene con el público tapatío, para muchos asistentes, escuchar en vivo canciones asociadas con distintas etapas de su vida significó reencontrarse con recuerdos; para otros, la presentación también abrió espacio a un mensaje de solidaridad.

La agrupación tiene programada una segunda presentación en el mismo recinto para este sábado 17 de octubre.

Así, entre clásicos del rock mexicano y una declaración contra las agresiones, Caifanes protagonizó una velada en la que el escenario también sirvió para expresar inconformidad y acompañar una demanda ciudadana.

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