La cineasta chilena Maite Alberdi, dos veces nominada al Oscar, presentó en la Ciudad de México Un hijo propio, su primer documental realizado en México, durante una función especial que concluyó con un conversatorio junto a parte del equipo de producción y del elenco.
Después de su recorrido por importantes festivales internacionales, la película reunió a Alberdi con los productores Sandra Godínez y Maximiliano Sanguine, en una charla moderada por la cineasta Elena Fortes. También estuvieron presentes los actores Ana Celeste Montalvo, Armando Espitia, Mayra Batalla y Luisa Guzmán, quienes forman parte de la propuesta narrativa del documental.
Durante el encuentro, Alberdi explicó que uno de los principales retos de la historia fue evitar una visión simplista sobre los personajes y sus decisiones.

“Para mí es una historia de dos mujeres que sufrieron muchísimo. Las entiendo a las dos, de dónde viene el dolor de cada una; es muy complejo porque una se conecta con los dos dolores, no hay buenos ni malos”.
La directora destacó así una de las características centrales de Un hijo propio: presentar una historia marcada por el dolor y las contradicciones humanas, sin reducirla a una división entre culpables y víctimas.
Una historia reconstruida desde distintas voces
Sandra Godínez, productora de la cinta, explicó que el proyecto comenzó con una aproximación documental más tradicional. Sin embargo, la investigación del expediente permitió descubrir diferentes testimonios y perspectivas que llevaron al equipo a replantear la manera de contar la historia.
“Al inicio, la película era un documental. Pero conforme descubrimos el expediente, encontramos todas las voces de esta historia y a partir de ahí decidimos la puesta en escena”, señaló.

La producción recurrió entonces a actores como Ana Celeste Montalvo y Armando Espitia para recrear momentos y memorias de la protagonista, combinando estas representaciones con los testimonios de las personas que estuvieron vinculadas al caso real.
El resultado es una propuesta que transita entre el documental y la reconstrucción dramática para acercar al espectador a una historia que, en su momento, provocó un fuerte impacto mediático en México.
La presión por ser madre, un tema que sigue vigente
Para Maximiliano Sanguine, el recorrido internacional de Un hijo propio permitió confirmar que los temas abordados por la película trascienden las fronteras.
El productor destacó que los festivales se convirtieron en espacios de diálogo con públicos de diferentes países y permitieron comprobar que la presión social que enfrentan muchas mujeres alrededor de la maternidad continúa siendo un tema vigente.

La película plantea así una reflexión sobre las expectativas familiares y sociales, particularmente aquellas que colocan sobre las mujeres la obligación de convertirse en madres, y sobre las consecuencias que pueden surgir cuando esas expectativas terminan ejerciendo una presión extrema.
Del escándalo mediático al documental
Un hijo propio sigue la historia de Alejandra, una mujer que, después de enfrentar varios abortos espontáneos y una creciente presión por parte de su entorno familiar, toma una decisión desesperada: fingir un embarazo.
Lo que comienza como una mentira para enfrentar las expectativas que recaen sobre ella termina creciendo hasta convertirse en una situación irreversible y en un escándalo que conmocionó a México.

La película propone reconstruir este caso desde la mirada de quienes lo vivieron, al tiempo que explora la compleja relación entre las expectativas sociales, la familia, la maternidad y la búsqueda de la verdad.
Un recorrido por festivales internacionales
Antes de su llegada a Netflix, Un hijo propio pasó por distintos encuentros cinematográficos internacionales, entre ellos la Berlinale, el Doc10 Chicago Film Festival, el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y el Sheffield DocFest.
El recorrido permitió que la cinta estableciera un diálogo con públicos de diferentes países y posicionara la historia mexicana dentro del circuito internacional de cine documental.
La producción está a cargo de Gato Grande, con Maite Alberdi en la dirección y Sandra Godínez, Carla González Vargas y Maximiliano Sanguine como productores.

Dentro del elenco destacan, Ana Celeste Montalvo Peña, Luisa Guzmán, Armando Espitia, Mayra Sérbulo, Casio Figueroa, Alejandro Porter, Mayra Batalla y Ángeles Cruz.

