El turismo se ha convertido en uno de los principales motores del desarrollo económico de Colima y los indicadores más recientes muestran que el estado atraviesa una etapa de consolidación impulsada por una combinación de inversión pública, participación privada y proyectos de infraestructura que buscan fortalecer su competitividad en el Pacífico mexicano.
Mientras destinos como Manzanillo registran una creciente afluencia de visitantes, el gobierno y la iniciativa privada avanzan en una estrategia que apuesta por mejorar la conectividad aérea y terrestre, ampliar la oferta hotelera y desarrollar nuevos atractivos turísticos que permitan responder a una demanda cada vez mayor.
Los resultados comienzan a reflejarse en las estadísticas. De acuerdo con el Sistema Nacional de Información Estadística del Sector Turismo de México (Datatur), durante los primeros cuatro meses de 2026 Manzanillo se ubicó entre los diez destinos tradicionales con mayor ocupación hotelera del país, confirmando una tendencia positiva que se ha mantenido durante los últimos años.

La conectividad aérea representa uno de los pilares de este crecimiento. En 2025, el Aeropuerto Internacional de Manzanillo alcanzó un récord histórico al movilizar 231 mil 200 pasajeros, un incremento de 5.9 por ciento respecto al año anterior. En el mismo periodo realizó 6 mil 600 operaciones aéreas, cifra que también representó un crecimiento de 8.8 por ciento y evidencia una mayor actividad turística y comercial.
Para atender esta dinámica, el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) anunció una inversión de 484 millones de pesos entre 2026 y 2029 destinada a la ampliación y modernización de la terminal aérea. El proyecto permitirá incrementar su capacidad operativa, mejorar la experiencia de los usuarios y fortalecer la conectividad con nuevos mercados nacionales e internacionales.
El desarrollo turístico también encuentra respaldo en las obras de infraestructura carretera que se ejecutan en la entidad. Como parte de una inversión federal superior a los 8 mil 866 millones de pesos, durante los últimos años se han construido y modernizado carreteras, puentes y distribuidores viales que mejoran la movilidad y reducen los tiempos de traslado hacia los principales destinos del estado.

Entre las obras más relevantes destaca la ampliación de la autopista Armería-Manzanillo, prevista para concluir en noviembre de este año. Además de fortalecer la logística regional, esta vialidad facilitará el acceso al principal destino de playa de Colima y contribuirá a una mayor integración turística con el resto del estado.
La inversión privada también acompaña esta etapa de crecimiento. En la ciudad de Colima avanza la construcción de un nuevo hotel Hampton by Hilton, que contará con más de 110 habitaciones y reforzará la infraestructura para el segmento de turismo de negocios.
En Manzanillo, por su parte, continúan las obras de modernización del Malecón y del Mercado de Pescadores, espacios que buscan mejorar la experiencia de visitantes y residentes, al tiempo que impulsan la actividad comercial y gastronómica del puerto. Paralelamente, el desarrollo de un arrecife artificial mediante el hundimiento controlado de embarcaciones abre la posibilidad de diversificar la oferta turística con actividades de buceo y ecoturismo, además de contribuir a la recuperación de la biodiversidad marina.

Para el subsecretario de Turismo del Gobierno de Colima, Jorge Padilla Castillo, el fortalecimiento de la infraestructura turística constituye una herramienta clave para sostener el crecimiento del sector y generar beneficios económicos para prestadores de servicios, comercios y comunidades locales.
Con inversiones que abarcan transporte, infraestructura, hospedaje y nuevos atractivos, Colima busca consolidar un modelo turístico que combine crecimiento económico, mayor competitividad y diversificación de su oferta. La evolución de estos proyectos será determinante para mantener el dinamismo que hoy posiciona al estado entre los destinos con mayor potencial de desarrollo en el occidente de México.
