Mazatlán hace gala de sus diversas atracciones y una de ellas es el Gran Acuario que no debe dejar de visitar, donde se tienen diversas exhibiciones interactivas, áreas de descanso tipo picnic y espacios de inclusión, sin duda una parada obligatoria para los tapatíos en sus próximas vacaciones.
El Gran Acuario fue inaugurado en 2023, ofrece una arquitectura inspirada en ruinas ceremoniales y ecosistemas del Mar de Cortés, que a diferencia del antiguo recinto que operó por casi tres décadas, esta nueva construcción abierta, la cual propone un concepto de un edificio donde la naturaleza y la arquitectura parecen fundirse en una gran distribución.
Sin duda que hoy se busca que sean centros para concientizar y proteger especies, entre ellos los lobos marinos, las guacamayas y loros, la mayoría vienen de entornos ilegales y llegan a este acuario para tener una mejor vida.

Estos fascinantes ejemplares no solo representan una historia de rescate y conservación, sino también una oportunidad única para que los visitantes puedan conocerlos de cerca e incluso interactuar con ellos, en una experiencia educativa y llena de conexión con la naturaleza.
Dentro de su arquitectura sus grandes muros de concreto se alzan como si salieran de la tierra, a la vez en algunos paredes cae agua lo que genera una sensación de óxido, y donde destaca que esta parte del país alguna vez estuvo cubierta de agua, de aquí el concepto con el que trabajó la arquitecta Tatiana Bilbao.
Sin duda que el acuario de Mazatlán es un descubrimiento constante del mundo marino que habita la zona del mar de Cortés, pero no solo eso, continúa renovando sus experiencias, para sorprender con nuevos embajadores, del mundo marino, llegaron Lola y Ely, dos lobitas marinas, la primera, un ejemplar juvenil que gracias a los cuidados y atención del hospital de Fauna encontró una nueva oportunidad de vida.

Por su parte Ely es una lobita marina en retiro que con más de 25 años, sigue siendo un ejemplo a las nuevas generaciones, asimismo dentro del Santuario Tucán, hermosos tucanes pico de canoa, que fueron rescatados del tráfico ilegal, gozan de una salud inmejorable en un entorno seguro y diseñado especialmente para su bienestar.
A esto se suman las encantadoras capibaras, cuatro hembras que se han convertido en las favoritas del público, con su carácter amigable, su gracia natural y su disposición para convivir con los visitantes hacen de su hábitat uno de los espacios más entrañables del recorrido.
Si planea hacer una visita al recinto, esta no será rápida o en corto tiempo, ya que su recorrido completo está diseñado para durar entre tres horas y media a cuatro horas, donde sus 18 salas, los visitantes viajaran desde los ecosistemas costeros y el desierto con los inquilinos que van desde cocodrilos y serpientes en el área de terrario hasta lo más profundo del océano abierto.

El inmueble cuenta con extensos espacios verdes provistos con mesas y sillas, donde los visitantes pueden relajarse y pasar el día como si fuera un día de campo.
Además cuenta con cafeterías, fuentes de soda, y con venta de cerveza para los padres que buscan refrescarse mientras los pequeños exploran.
En la parte inclusiva, el acuario tiene una Sala Sensorial diseñada especialmente para personas con autismo o condiciones de sensibilidad sensorial que necesiten un espacio de calma, funcionando también como una cómoda área de lactancia.

En su diseño arquitectónico invita a encontrar a sus embajadores del océano, desde el imponente tanque principal hasta exhibiciones interactivas, sin duda un acuario donde cada especie tiene una historia que contar.
