Dentro de la programación del Teatro Galerías destaca la puesta en escena llamada la Profesora, que cuanta con las actuaciones de Sylvia Pasquel y Alberto Estrella, ambos llegan a Guadalajara para compartir el escenario del Teatro Galerías este jueves 4 de febrero, ofreciendo al público tapatío una puesta en escena que promete emoción, reflexión y entretenimiento.
En entrevista con Sylvia Pasquel, detallo sobre el reto de dar vida a esta profesora y compartir escenario con Alberto Estrella. “Sin duda creo que esta obra es muy especial. Así como lo dice el título, La Profesora, parecería que vas a ir a un salón de clases a recibir una lección de literatura. Pero en realidad lo que ves es una clase de amor, de comprensión, de amistad y análisis del mundo de cómo están los jóvenes, los padres, la relación entre padres y maestros, maestros y padres, los niños rebeldes, los padres que no saben cómo comunicarse con ellos”, comentó.

La Profesora, una propuesta dramática profundamente humana escrita por el autor español Eduardo Galán, en donde Pasquel y Estrella, hacen mancuerna por primera vez, con una historia que gira en torno a Ortiz, un hombre sin formación académica formal, y América Alcalá, una profesora especializada en Literatura Universal que imparte clases en una preparatoria.
Y lo que comienza como una serie de encuentros tensos entre dos personajes diametralmente opuestos uno ajeno al mundo de las letras y la otra profundamente arraigada a él–se convierte en una experiencia de transformación recíproca. “Es una obra deliciosa que te lleva por distintos mundos. La profesora de literatura está preocupada por Daniela. El padre no sabe cómo ayudarla, cómo acercarse a ella, y la maestra tampoco entiende por qué la niña actúa así en la escuela. Siendo esta la razón de estos encuentros es la conducta rebelde y preocupante de Daniela, la hija de Ortiz, cuya historia de deserción escolar arrastra ya varias instituciones educativas”, detalló.
Sylvia personifica a la maestra América, que plantea un ultimátum: si la joven no cambia su actitud, será dada de baja, a lo que Ortiz, desesperado, busca en América no solo una interlocutora, sino una cómplice, y ella, lejos de desentenderse, decide acompañarlo en el proceso. “Fíjate que es muy bonito cómo la obra te invita a volver a leer. Ahora todo es en el celular, pasas las páginas con el dedito, y no es lo mismo que pasar la hoja. Ese romanticismo del contacto con los libros se ha perdido. También se habla de la jubilación, de lo que implica retirarte y de repente encontrarte con todo el tiempo libre sin saber qué hacer con él”.

De esta forma, el personaje de la profesora enfrenta una nueva etapa, no sólo profesional, sino personal. “Siempre tuvo el deseo de escribir una novela, pero se quedó siendo profesora sin concretarlo. Y aparece este hombre que quiere superarse, pero no sabe cómo. Además, la obra toca el tema de la diversidad y del mundo diverso en el que estamos viviendo”, explicó Pasquel.
Sin duda que el relato, escrito con delicadeza y pulso dramático por Eduardo Galán, deja ver poco a poco las razones ocultas del comportamiento de Daniela, revelando una verdad que da un giro emocional al argumento. “Sin duda que se identificaran los jóvenes, los padres, los maestros, los alumnos. Es una obra muy completa: te diviertes muchísimo, pero también te sorprende. Crees que ya entendiste la historia y resulta que no es como pensabas. Ese factor sorpresa engancha mucho al público”, añadió.

Esta noche el espectador es testigo del crecimiento interior de dos adultos que se atreven a mirar su propia fragilidad y encuentran en el otro una oportunidad para resignificar sus vidas. “Es una sola función programada a las siete de la tarde, dura una hora y cuarto y es en un teatro maravilloso. Estoy segura de que la obra les va a gustar. La gente se enamorara de los personajes”, finalizó.
