A punto de cumplir sus diez años el proyecto fronterizo Cross Border Xpress, nació una idea que transformó por completo la manera de viajar entre México y Estados Unidos.

Con la inauguración del Cross Border Xpress, se abrió un puente físico y simbólico que no solo conectó al Aeropuerto Internacional de Tijuana con San Diego, sino que también unió a familias, acercó a las comunidades y fortaleció el dinamismo económico de toda la región.

A lo largo de esta década, el CBX ha demostrado que la innovación, cuando está al servicio de las personas, puede convertirse en un motor de cambio real.

Millones de viajeros han cruzado este corredor cada año, encontrando una alternativa segura, ágil y eficiente que honra la confianza de quienes buscan una frontera más humana y funcional.

Sin duda que celebrar este décimo aniversario es reconocer el trabajo de todos quienes han hecho posible este proyecto: desde los visionarios que lo imaginaron, hasta los equipos que día a día operan con excelencia; desde los viajeros que lo han adoptado como parte esencial de su ruta, hasta las comunidades binacionales que han visto crecer oportunidades gracias a este enlace único en el mundo.

Hoy, el CBX es más que una infraestructura: es un símbolo de cooperación, modernidad y visión compartida.

A diez años de su apertura, reafirma su compromiso con la innovación, la seguridad y la calidad del servicio, mirando al futuro con la misma convicción que los impulsó desde el principio: conectar de forma más cercana, más eficiente y más humana.