En su sexta edición y nombrado como Sonidos del Lago celebrará del 12 al 14 de diciembre en el Hotel Real de Chapala, donde mil 500 asistentes tendrán una experiencia que fusiona música, bienestar, arte, espiritualidad y la energía ancestral del Lago de Chapala.

Desde su creación en 2023, el festival ha triplicado su asistencia diaria y se ha consolidado como uno de los eventos más significativos de su tipo en México.

El lago como guía espiritual y corazón emocional del festival y para Jessica Ramos, directora y fundadora de Sonidos del Lago, el Lago de Chapala es el alma misma del proyecto. “El Lago de Chapala es el cuerpo emocional de México. Su presencia es sagrada y poderosa; hacer un festival donde el lago es la estrella es un privilegio y una responsabilidad enorme”, afirma.

La cosmovisión wixárika reconoce este cuerpo de agua como uno de sus cinco lugares sagrados de peregrinación, motivo por el cual cada edición incluye ceremonias encabezadas por el Marakame Joaquín Bautista y su familia.

Una experiencia que transforma desde adentro, para la fundadora, Sonidos del Lago no es solo un festival, sino una invitación a reconectar con lo esencial. “Aquí resignificamos lo que nos hace bien. No buscamos escapar de la realidad, sino volver a ella con calma, conciencia y gratitud. El gozo y la diversión también se logran a través del bienestar”, comparte Ramos.

Esa transformación no solo se vive desde la producción. También lo confirma Alexa DSandi, asistente del festival desde la primera edición, quien afirma que su primera experiencia estuvo marcada por una sensación cálida y profunda. “Lo que más recuerdo es la calidez y el confort. Descubrí músicos extraordinarios, un ambiente delicioso y gente súper linda. Nos quedamos hasta el final, risa y risa; lo pasamos genial”, comentó.

Pero cómo se vive Sonidos del Lago desde los ojos del público, donde para quienes no lo conocen, Alexa lo sintetiza en una frase clara. “Son días para disfrutar de la música, la compañía y el Lago de Chapala. La combinación perfecta entre naturaleza, baile y fiesta en la dosis ideal”.

Al involucrarse también en la creación de contenido y apoyo con facilitadores, su perspectiva se amplió. “Pude ver más a profundidad la misión del festival y la importancia de crear comunidad en espacios cuidados. Sonidos del Lago no busca hacer un evento más, sino impactar desde el arte y la consciencia”.

Este año, el 40% del público llegará desde otros estados, principalmente Ciudad de México, Monterrey, Guanajuato, Veracruz y Yucatán, y se tendrá una derrama económica estimada a tres millones de pesos, impulsando el turismo de la Ribera de Chapala. “Queremos que la ribera vuelva a ser vista como un destino vivo y cultural, no solo un lugar para retirarse”, finalizó Jessica Ramos.

Sonidos del Lago 2025 abre sus puertas a todas las personas que buscan momentos significativos, descanso consciente y música que toca el alma, una invitación a vivir tres días donde la naturaleza, el movimiento y la comunidad transforman la forma de habitar el presente.

La cita para este festival es del 12 al 14 de diciembre en el Hotel Real de Chapala, en Ajijic, Jalisco, la venta de los boletos y más información están disponibles en las plataformas oficiales del festival.