La plataforma de HBO Max apuesta por su nueva serie It: Welcome to Derry, con una historia que se sitúa en 1962, en pleno corazón de la América conservadora, en donde todo comienza con la desaparición de un niño, un suceso que despierta la curiosidad y temor en un grupo de jóvenes marginados.
Al frente está Lilly (Clara Stack), una chica marcada por la tragedia familiar y un reciente paso por el sanatorio mental del pueblo, y junto a sus amigos Ronnie (Amanda Christine), Margie (Matilda Lawler) y Teddy (Mikkal Karim Fidler), se adentran en una búsqueda que pronto revela una presencia maligna acechando desde las alcantarillas: el payaso Pennywise.
Desde su primer episodio, se establece un tono inquietante y sombrío, donde la inocencia infantil se mezcla con la paranoia adulta, la dirección de los Muschietti sabe capturar ese aire de amenaza latente, ese sentimiento de que algo terrible se esconde detrás de cada sonrisa o cada globo rojo.

Los niños funcionan como el corazón emocional de la historia y su vulnerabilidad, su sentido de comunidad y su imaginación desbordante son lo que realmente impulsa la narrativa.
En ellos encontramos ecos del Club de los Perdedores, pero también una nueva generación de héroes que deben enfrentarse a un miedo ancestral sin comprender del todo su naturaleza.
Destacar que la serie no se limita a los sustos sobrenaturales, en paralelo a la historia de los niños, seguimos la vida de Major Leroy Hanlon (Jovan Adepo), un soldado afroamericano que se muda con su familia a Derry para integrarse a una misión militar.

Su llegada a un vecindario blanco y conservador desata tensiones raciales que revelan otro tipo de horror: el que proviene de la intolerancia y el prejuicio, en su segundo plano, intenta conectar el terror cósmico con los miedos reales de la época como es el racismo, la Guerra Fría, la represión social, pero lo hace de manera superficial.
Pero los seguidores de Bill Skarsgard deberán armarse de paciencia, aunque el actor figura como parte del elenco y productor ejecutivo, Pennywise aparece muy poco durante los primeros episodios.
Sin embargo su ausencia, no se siente como un vacío, sino como una amenaza constante en escenas cuidadosamente diseñadas que mezclan lo grotesco con lo irreal.

It: Welcome to Derry es un regreso que amplía el universo de It sin traicionar su espíritu, pero tampoco logra superar, siendo una serie que se disfruta por su atmósfera, por la entrega de su elenco joven y por su devoción hacia el terror de antaño, aunque a veces parezca atrapada en el mismo ciclo de repeticiones que condena a su propio pueblo ficticio.
