El visionario director regresa para ponerse al frente de Teléfono Negro 2, coescribiendo el guion con Robert Cargill a partir del relato The Black Phone, del libro de Joe Hill.

Haciendo un poco de historia cuando la película Black Phone llegó en 2022, fue un film de terror intimista y aterrador, anclado en la absoluta vulnerabilidad de la niñez.

Basada en un relato de Joe Hill, la película se nutrió de los recuerdos de la niñez en Colorado del guionista, productor y director Scott Derrickson, lo que le permitió envolver el terror sobrenatural en un inquietante realismo, donde el público no se deja llevar por los sustos, sino también por su brutal honestidad.

La taquilla internacional alcanzó los 160 millones de dólares después de presentar el personaje del Captor, interpretado por Ethan Hawke, que se forjó un lugar como la nueva y escalofriante figura del género, convirtiendo Black Phone en una de las películas de terror más originales y distintas de la última década.

Para el director fue un éxito personal, el cual resultó sumamente gratificante para los espectadores, y ahora con esta secuela se crearon personajes que salen directamente de la infancia, y muestran lo que era crecer en los setenta y en los ochenta.

El nuevo capítulo arranca cuatro años después de que Finn, al que da vida Mason Thames, consigue escapar del sótano del Captor, este último ya no está, pero Finn aún no ha superado el trauma de su secuestro.

Gwen, su hermana pequeña, interpretada por Madeleine McGraw, cuyas visiones le salvaron antaño, vuelve a tener sueños inquietantes, ve a tres chicos perseguidos en un remoto campamento de invierno llamado Alpine Lake.

Los sueños no desaparecen, colocando de nuevo a Gwen en el centro de un misterio donde el lazo que une a los hermanos centrará la lucha por la supervivencia.