Inspirado en el Partenón de la Acrópolis griega de Atenas, majestuosa estructura que hoy en día, el Partenón de Zihuatanejo es un lugar que cambió su pasado de ser una estructura en ruinas, a un lugar cultural y turístico.
Este emblemático lugar construido en la década de 1980 por Arturo Durazo Moreno, hoy es un testimonio de la corrupción, la codicia y el poder, que se vivía en ese tiempo, y donde en años anteriores, las personas que visitaban el lugar se podía entrar sin guardia, pero generalmente militares en turno o algún conserje que cuidaba, permitían echar un vistazo.

Dentro de la historia de este lugar, durante seis años Durazo dirigió de 1976 a 1982, y convirtió la policía en una organización de extorsión y construyó su imperio de corrupción, extorsionando a diestra y siniestra, con una vida de lujos.
Amasó una fortuna con los sobornos pagados por los policías rasos bajo su mando, y los utilizó como mano de obra para la construcción del Partenón en Zihuatanejo.

Al verse perseguido, Arturo Durazo huyó del país y se inició una búsqueda internacional, las autoridades mexicanas y estadounidenses lo localizaron en Costa Rica en 1984 y lo llevaron a juicio nuevamente en México.
Durazo fue acusado de una amplia gama de delitos, desde corrupción hasta extorsión, evasión fiscal, sobornos relacionados con drogas y posesión ilegal de armas.

Condenado a 25 años de prisión, aunque fue liberado a menos de ocho años, en 1992, esto debido a problemas de salud y buena conducta, por lo que se fue a vivir sus últimos días en Acapulco y morir del cáncer que le aquejaba en el año 2000.
Después de años de pelea por el terreno entre el Gobierno Federal, Familiares de Arturo Durazo, y Gobierno de Ixtapa, este último logra su victoria legal, e inicia la restauración del Partenón hasta convertirse en un monumento de impresionante belleza y emblema turístico de Ixtapa Zihuatanejo.
Sin duda que hoy, el Partenón refleja su aspecto en todo su esplendor, los leones encadenados, la discoteca utilizada para fiestas desenfrenadas han desaparecido, y la piscina ha sido removida.

Se restauraron puertas, quitaron la maleza, además de reemplazar y pintar estatuas y murales, las habitaciones ahora se utilizarán como salas para eventos especiales, funciones y exposiciones; cinco salas en total, según el director de Turismo, Jesús Gallegos Galván. “Es un lugar con una historia un poco oscura de corrupción, de elementos negativos, de todo lo que llegó a realizar este personaje. Haciendo de este terreno una gran residencia privada, y que la historia al final del día va a estar ahí porque todo el mundo sabemos cuál fue el concepto, de dónde venía este tipo de construcción”, detalló el funcionario en platica con AVIN Medios.

Asimismo destacó que ya se tienen más conciertos programados y eventos culturales, convirtiendo este en un centro turístico y cultural, exposiciones artísticas, y una gran cantidad de talleres programados para incentivar a la gente a que vaya y lo conozca y reconoció que es una realidad que mucha gente visita este sitio por el morbo, al ser una estructura que no es una réplica del Partenón pero si es una reinterpretación de él, “una obra inspirada en el Partenón con temas de griegos, romanos algunos elementos, pinturas y demás”, explicó el director.
Un punto muy claro que Jesús Gallegos, dejo es que no, se celebrarán eventos privados como bodas, XV años, ni se servirá alcohol, el lugar tiene un aforo general de 500 personas.

Ya que para poder tener este cambio, este giro en un inmueble que estuvo abandonado alrededor de 40 años, aseveró, incluso saqueado en su totalidad, hace que se esté convirtiendo en un punto de interés turístico. “Con un mirador extraordinario creo que es uno de los lugares donde puedes ver la Bahía de Zihuatanejo en su totalidad, un punto de referencia para temas artísticos y culturales y sobre todo porque la misma gente de Zihuatanejo se está adueñando”, finalizó.
El costo del ingreso al Partenón es de 100 pesos para turistas nacionales, 50 pesos para locales y gratis para personas con discapacidad y adultos mayores, los estudiantes pagarán solo 20 pesos.

Asimismo El Partenón cuenta con una pequeña cafetería donde podrá comprar café, otro tipo de bebidas frías, además de bocadillos y poder admirar una vista tan espectacular como la bahía de Zihuatanejo.
