El encanto de Ixtapa Zihuatanejo vuelve a brillar con fuerza este otoño. Entre el murmullo del mar y el aroma del pan de muerto, el destino se prepara para vivir una de sus celebraciones más entrañables: el Festival Día de Muertos Ixtapa Zihuatanejo 2025, que se realizará del 30 de octubre al 2 de noviembre, bajo la mágica temática de la mariposa monarca, símbolo de vida, transformación y conexión espiritual.

El anuncio del programa, encabezado por la presidenta municipal Lizette Tapia Castro y el director de Turismo Jesús Gallegos Galván, dejó claro que este año la tradición se vestirá de fiesta con colores vibrantes, aromas deliciosos y una atmósfera única que abrazará a locales y visitantes.

Entre los atractivos más esperados destaca el desfile de lanchas iluminadas y decoradas, que recorrerán la bahía de Zihuatanejo ofreciendo un espectáculo luminoso que rinde homenaje a los hombres y mujeres del mar, reflejando la esencia pesquera del destino. “En ningún país del mundo se honra la memoria de nuestros difuntos como en el nuestro”, destacó la presidenta municipal, al referirse al espíritu que inspira esta festividad.

El programa iniciará con el encendido de la catrina monumental en Plaza Kioto, seguido de un desfile de catrinas, un concurso de disfraces, una pasarela de textiles tradicionales y presentaciones de música y danza folclórica que llenarán de ritmo las calles y plazas del puerto.

Los visitantes también podrán admirar los altares decorados en la zona hotelera de Ixtapa, donde la creatividad local se expresa en cada flor, vela y fotografía, evocando la devoción de una comunidad que vive intensamente sus tradiciones.

Para el director ejecutivo de la Oficina de Convenciones y Visitantes, Pedro Castelán, el festival ya forma parte de la promoción nacional e internacional del destino: “Cada año más personas vienen a vivir esta experiencia única que mezcla cultura, tradición y el encanto tropical de Ixtapa Zihuatanejo”.

Y como buen festejo mexicano, no faltará el sabor: los asistentes podrán disfrutar de degustaciones gastronómicas, ofrendas en restaurantes locales, dulces típicos y el inconfundible pan de muerto, todo acompañado del calor humano que distingue a este rincón guerrerense.

Entre olas y ofrendas, Ixtapa Zihuatanejo celebra la vida a través del recuerdo, invitando a todos a descubrir que en este destino, incluso la muerte se llena de color, música y esperanza.