Expo Guadalajara no presentó simplemente un plan de trabajo: reveló una visión que redefine el papel de los recintos feriales en México y América Latina, con su Plan 2025-2027, la institución marca el rumbo hacia la expansión, la innovación y la consolidación como epicentro internacional de negocios, cultura y desarrollo económico, señaló su presidente, José Andrés Orendáin De Obeso.
El plan maestro del distrito Expo Guadalajara, que aprovechará más de 13 mil metros cuadrados de terreno, no es una apuesta menor: es la declaración de que este recinto jugará en las ligas globales.

A ello se suma la certificación LEED v5, que lo colocará como pionero regional en sustentabilidad, un paso firme en tiempos donde la responsabilidad ambiental no es opcional, sino esencial.
La movilidad, históricamente un reto para la ciudad, se aborda con proyectos integrales de conectividad que incluyen puentes peatonales y nuevas alternativas de traslado, ya que Expo no espera soluciones: las diseña y las implementa.
En el frente de los eventos, Guadalajara dejará de ser únicamente anfitriona para convertirse en organizadora y creadora de experiencias de talla mundial. La confirmación de SICON México 2026, en alianza con IFEMA Madrid, y el regreso de México Hospitality Expo powered by Hostelco, junto con FIRA Barcelona, son pruebas contundentes de que la capital tapatía se perfila como un hub de referencia para industrias estratégicas.

El compromiso social tampoco queda al margen: con comisiones permanentes de Sustentabilidad y Responsabilidad Social, la Expo apuesta por un impacto que trasciende los negocios y se refleja en la comunidad.
Para su 40 aniversario, además, será un homenaje al legado del empresario y filántropo Fernando Aranguren Castiello, un gesto que refuerza identidad y pertenencia.
Las cifras hablan con contundencia: tan solo en 2025, más de 330 eventos han generado ya 19 mil 576 millones de pesos, y se proyecta un cierre anual con una derrama histórica de entre 50 y 55 mil millones de pesos, un crecimiento del 9% respecto al año anterior.
No queda duda: Expo Guadalajara es mucho más que un recinto. Es motor económico, embajadora cultural y símbolo de progreso, dentro del futuro de Jalisco y de México late con fuerza en sus pasillos, porque cada proyecto, cada evento y cada alianza reafirman una verdad innegable: Expo Guadalajara no sigue la agenda global, la crea.
