El estado de Jalisco volvió a consolidarse como un referente en la industria MICE (reuniones, incentivos, conferencias y exposiciones) tras las distinciones otorgadas a Expo Guadalajara y al Centro Internacional de Convenciones Puerto Vallarta por MDC – The Event Planner’s Magazine.
Por decimoquinta ocasión, Expo Guadalajara ingresó al Hall of Fame de los Readers’ Choice Awards, mientras que Puerto Vallarta logró su tercera inclusión en el Top 10 de centros de convenciones de México.
Estas distinciones destacan la calidad de infraestructura, servicios y atención al cliente, evaluados mediante la opinión de expertos y la votación de más de 18 mil suscriptores y 95 mil lectores de MDC.

Sin embargo, este reconocimiento se enfoca casi exclusivamente en la excelencia operativa, dejando fuera aspectos clave como la sostenibilidad, la distribución equitativa de beneficios y la capacidad de adaptarse a las demandas internacionales de competitividad y responsabilidad ambiental.
Con varios eventos anuales, Jalisco concentra 18.4% de las reuniones del país y aporta 20.4% de la actividad turística estatal, con una infraestructura local, que incluye Expo Guadalajara, el Centro Internacional de Convenciones de Puerto Vallarta, Estadio Akron, Palcco y más de 160 foros, ha permitido albergar eventos de alto perfil, desde la Feria Internacional del Libro de Guadalajara hasta los Premios Ariel 2025.
Esto refuerza la relevancia del estado como motor económico y cultural, pero también plantea la necesidad de equilibrar el crecimiento con planificación urbana, transporte, servicios y sostenibilidad ambiental.

El sector MICE mexicano enfrenta desafíos crecientes: competencia internacional de destinos latinoamericanos, adaptación tecnológica, capacitación de talento especializado y criterios más exigentes de sustentabilidad.
Reconocimientos como los de MDC son un indicador de prestigio, pero no necesariamente reflejan la capacidad de los recintos para responder a estas demandas globales a largo plazo.

En este contexto, Jalisco tiene una oportunidad doble: consolidar su liderazgo nacional mediante la innovación y excelencia operativa, y posicionarse internacionalmente mediante estrategias sostenibles, inclusivas y responsables, que garanticen que el turismo de reuniones continúe siendo un motor de desarrollo económico, cultural y social para el estado.
