La aerolínea Volaris, se encuentra de manteles largos con la inauguración de sus nuevos mostradores insignia en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), con los cuales ha reinventado el concepto tradicional de atención en el aeropuerto. “Fieles a nuestra visión de trascender al crear y vivir las mejores experiencias de viaje, y con la innovación en nuestro ADN, creamos este nuevo espacio aprovechando las ventajas de la tecnología y de la ingeniería inversa, con la cual logramos identificar las principales inquietudes de los viajeros al llegar a cualquier aeropuerto, para crear el área de mostradores y documentación que realmente necesitan,” comentó Holger Blankenstein, vicepresidente ejecutivo de Volaris.

La aerolínea rediseñó un espacio de mil metros cuadrados que busca brindar una gran experiencia a los viajeros desde su llegada al aeropuerto, con mostradores y servicios de última generación que reducen hasta 60 por ciento los tiempos en procesos como la documentación de equipaje.

Dentro de las novedades que ofrece este nuevo espacio en el AICM son: Kioskos de autoservicio para hacer check-in, con pantallas táctiles de alta resolución e interfaz intuitiva, que ayuda a agilizar el proceso y a consultar información sobre vuelos.

Un espacio de venta de boletos y elementos de señalización que maximizan la eficiencia del proceso y los flujos, además de una mega pantalla de alta resolución con el estatus de los vuelos y puertas de embarque.

Una cenefa LED de 52 metros de largo, que envía mensajes, actualizaciones y crea, mediante imágenes luminosas, un ambiente característico durante las temporadas del año y festividades, así como de amenidades que hacen más entretenida la espera en el proceso de registro con una pantalla interactiva con funciones de espejo para que los viajeros puedan visualizarse con motivos relacionados a su viaje; un proyector de juegos interactivos que refleja en el piso olas en movimiento o una pelota de luz que pueden patear.

Música ambiental con técnicas de neuromarketing, que favorece un ambiente sonoro antiestrés y ofrece ritmos más rápidos para agilizar los procesos en horas pico, el diseño visual artístico es un muro de diez metros intervenido por una artista mexicana emergente, que logró plasmar un patrón de movimiento con piezas metálicas que asemejan un enjambre de aviones de papel.